
La tarde del sábado 13 de septiembre, el Gobierno Regional de Lambayeque (GRL) presentó con discursos solemnes y un lema ambicioso —“El Sueño de León XIV”— el proyecto del Terminal Portuario de Eten. La presidenta Dina Boluarte, acompañada de ministros y autoridades regionales, habló de un puerto que integrará a la macrorregión nororiente con el mundo, y que se convertirá en motor del comercio y la conectividad.
Pero lo que en el estrado se anunció como obra en marcha es, en rigor, un expediente administrativo en fase preliminar. El megaproyecto no cuenta con una autorización para iniciar construcción, sino con una viabilidad técnica temporal concedida en julio de este año por la Autoridad Portuaria Nacional (APN) a una compañía casi desconocida: Port Nexus S.A.C.
La Resolución de Acuerdo de Directorio N.º 0060-2025-APN-DIR, fechada el 25 de julio, concede a Port Nexus tres años para acreditar la factibilidad del proyecto. La autorización, que se apoya en informes técnicos internos de la APN, solo certifica que la empresa presentó un Plan Maestro junto al pago de tasas administrativas. Ningún informe financiero, ambiental o de capacidad operativa fue evaluado en esta etapa, según información a la que accedió Correo.
de enero de 2024, apenas 18 meses antes de obtener la autorización. Su giro principal no es la construcción ni la gestión portuaria, sino la consultoría de gestión. Mientras el inicio de sus actividades se registró el 1 de febrero de 2024. Su domicilio fiscal corresponde a un departamento en el distrito limeño de Surco.
El consejero regional Juan Pablo Horna fue directo: “El terminal marítimo no está construido, lo único que existe es una viabilidad técnica temporal. En tres años, hacia 2028, recién podría obtener una viabilidad definitiva. No es obra lo que hará Nexus, sino estudios que evaluará la APN”.